Nimi Visuals añade a Windows multitud de efectos especiales. Un clic y las ventanas se vuelven gelatinosas, dejan una estela luminosa o impactan entre ellas como si fuesen bolas de billar. Son efectos divertidos y, en algunos casos, útiles.
Nimi Visuals no requiere instalación. Una vez ejecutado, haz clic sobre una de las funciones para activarlas. Si tu ordenador es lo bastante potente -Nimi Visuals no tiene grandes requisitos- verás los resultados al cabo de unos segundos.
La proeza de Nimi Visuals es haber logrado que en menos de 200 kilobytes haya espacio para más de diez efectos visuales de alta calidad. Su utilidad es reducida, pero si tu máquina los aguanta, ¿por qué no darle algo de vida a tu Escritorio?